Cuando alguien empieza a preparar una oposición, suele pensar que todo depende de la memoria.
Que hay que estudiar mucho, repetir sin parar y aguantar como sea.
Pero la realidad es otra.
Después de años preparando oposiciones de Administrativo C1 de la Universidad de Málaga (UMA), hemos visto que estudiar bien no va de machacarse, sino de seguir un orden lógico:
Primero entender, después memorizar y, sobre todo, repetir con constancia.
Vamos por partes.
Parece obvio, pero es uno de los errores más comunes.
Muchos opositores empiezan a memorizar temas que no terminan de comprender, y eso acaba generando frustración y sensación de bloqueo.
Entender un tema significa:
Saber qué te están preguntando realmente en un examen.
Tener claro para qué sirve cada concepto.
Poder explicarlo con tus propias palabras, aunque sea de forma sencilla.
En las oposiciones administrativas hay normativa, procedimientos y conceptos técnicos.
Si nadie te los explica bien desde el principio, estudiar se vuelve cuesta arriba.
Cuando entiendes lo que lees, todo lo demás fluye mucho mejor.
Una vez que el tema está claro, memorizar deja de ser un problema.
El cerebro retiene mejor lo que tiene lógica.
Aquí ayuda mucho:
Estudiar por bloques pequeños.
Trabajar con esquemas y resúmenes claros.
Hacer tests para comprobar si lo has entendido de verdad.
Memorizar no es repetir como un loro, sino fijar lo que ya has comprendido.
Y eso se nota luego en los exámenes.
Esta es la parte más importante, y también la más olvidada.
No aprueba quien estudia muchas horas un par de semanas, sino quien:
Repasa los temas con regularidad.
Mantiene una rutina realistas.
Sigue adelante incluso cuando hay días malos.
Habrá semanas en las que avances menos, y no pasa nada.
Lo que importa es no dejarlo, no tener que empezar de cero cada vez.
La constancia, aunque sea con poco tiempo al día, acaba dando resultados.
Un buen método de estudio para oposiciones debería ayudarte a:
Entender bien el temario desde el principio.
Memorizar sin saturarte.
Tener una planificación que te permita repasar y avanzar poco a poco.
Esto es especialmente importante si trabajas o tienes otras responsabilidades.
No se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor y con continuidad.
Si estás preparando una oposición —o te lo estás planteando—, quédate con esto:
No empieces memorizando sin entender.
No estudies sin una mínima organización.
Y no subestimes el valor de repetir y ser constante.
Preparar una oposición es un proceso largo, sí, pero con un método claro y realista se hace mucho más llevadero.
No tienes que hacerlo sola/o ni saberlo todo desde el principio.
Te invitamos a probar una clase gratuita y empezar con orden, tranquilidad y apoyo.
🏷️ Etiquetas:
Oposiciones UMA • Universidad de Málaga • Administrativo C1 • Oposicitores • Preparar oposiciones